Veamos si la visión pragmatista de la verdad de William James puede aclarar lo anterior. Él declara que su noción de verdad es la realista del sentido común: algo (una creencia, siempre una creencia) es verdadera cuando corresponde con la realidad.
No es la realidad la que es verdadera; la realidad simplemente es, y nosotros por diversos motivos y diversas vías luchamos por captarla correctamente, luchamos por tener creencias verdaderas: luchamos por encontrar la verdad.
Todo esto es, efectivamente, la noción del sentido común, la noción práctica a la que nos referíamos en el post anterior.
¿No cabe entonces en la concepción de James lo que llamábamos sentido filosófico de la verdad (justificación suficiente)? Creo que sí. Esos enlace entre la realidad y nuestras creencias son la "justificación suficiente", o en vocabulario pragmatista, "satisfactoria" de la verdad.
Entonces James, en cierto modo, hace un vínculo entre el sentido práctico y el filosófico de la verdad: la verdad es la correpondencia de nuestras creencias con la realidad; pero lo filosófico consiste en problematizar o describir más a fondo esa "correspondencia", que en ocasiones es de "justificación suficiente", y que en el caso de los pragmatistas, es caracterizada coo una "satisfacción".
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