viernes, 14 de diciembre de 2012

Días de reforma educativa, diez dudas



Estos días de reforma educativa han estado llenos sorpresas, preocupaciones, preguntas, esperanzas, suspicacias… Aquí va una lista no exhaustiva de diez temas en que me quedan dudas (incluyo también algunas que he ido recogiendo en conversaciones, en medios y en redes sociales):

1.      En la situación actual en que se encuentra la formación inicial, ¿estaremos produciendo suficientes buenos maestros como para ocupar las plazas de nueva creación y las que quedan libres cada año? Y si no, ¿qué se va a hacer?
2.      ¿Cómo va a ser la evaluación para el ingreso (¡que vaya en la línea del proceso que llevan en Finlandia para el ingreso al servicio!) y cómo va a ser la evaluación de maestros en servicio (¡que vaya en la línea de la que proponen Schmelkes y Mancera!)
3.      ¿Los no normalistas podrán postularse como maestros? ¿Bajo qué condiciones? ¿Esto significará que las universidades públicas y privadas podrán abrir carreras para ser maestr@s? ¿Bajo qué condiciones? ¿Se apostaría a que esto generara competencia y obligara a las normales a mejorar, y/o se optaría por reformar las normales?
4.      ¿Qué rostro tendrá la profesionalización del magisterio? ¿Qué clase de formación se esperará que tengan? ¿Qué perspectivas sociales, laborales, intelectuales y económicas tendrán los jóvenes que contemplen una carrera como maestros? Habría que irle poniendo carnita.
5.      ¿Qué suspicacias cabe tener de que el PRI haga una apropiación inadecuada o excesiva del poder que se le quita a la cúpula del SNTE? ¿Cuáles serían las garantías para saber que no será así? ¿Qué es necesario cuidar que se contemple en materia de participación ciudadana en política educativa y participación de las comunidades educativas en la vida de las escuelas? Posibles señales de alarma:
a.      Que el gobierno comience a meterse inapropiadamente en cuestiones curriculares o metodológicas
b.      Que haya cese a maestros por motivos ideológicos o partidistas
c.      Que haya represión, criminalización, censura a maestros que se resistan a la reforma
d.      Que haya asignaciones presupuestales injustificadas a favor de personas del PRI y sus allegados
6.      ¿Qué atribuciones, específicamente, tendrá el INEE en este nuevo arreglo?: ¿Pasarán a sus manos ENLACE y la evaluación de docentes? ¿Qué cambios realizarían en dichas evaluaciones? ¿Cuáles serán los mecanismos o reglas que asegurarán que el INEE efectivamente oriente la política educativa, a diferencia de lo que ocurre ahora?
7.      ¿Cuáles serán los mecanismos para asegurar la idoneidad de quienes estén al frente del INEE? ¿Y cuál es el perfil necesario de estas personas?
8.      ¿Qué sucederá con Carrera Magisterial, cómo será su combinación, transición o sustitución dado el nuevo esquema?
9.      ¿Qué implica específicamente la nueva “autonomía” que se prevé para las escuelas? (Es necesario que contemple una autonomía organizativa, curricular, metodológica, presupuestal; bajo un esquema de verificación, rendición de cuentes y diálogo con las autoridades, que supla el actual sistema de control burocrático, impositivo y homogeneizante).
10.   ¿Cuáles son las implicaciones presupuestales de la reforma?

jueves, 9 de agosto de 2012

Veamos si la visión pragmatista de la verdad de William James puede aclarar lo anterior. Él declara que su noción de verdad es la realista del sentido común: algo (una creencia, siempre una creencia) es verdadera cuando corresponde con la realidad.
No es la realidad la que es verdadera; la realidad simplemente es, y nosotros por diversos motivos y diversas vías luchamos por captarla correctamente, luchamos por tener creencias verdaderas: luchamos por encontrar la verdad.
Todo esto es, efectivamente, la noción del sentido común, la noción práctica a la que nos referíamos en el post anterior.
¿No cabe entonces en la concepción de James lo que llamábamos sentido filosófico de la verdad (justificación suficiente)? Creo que sí. Esos enlace entre la realidad y nuestras creencias son la "justificación suficiente", o en vocabulario pragmatista, "satisfactoria" de la verdad.
Entonces James, en cierto modo, hace un vínculo entre el sentido práctico y el filosófico de la verdad: la verdad es la correpondencia de nuestras creencias con la realidad; pero lo filosófico consiste en problematizar o describir más a fondo esa "correspondencia", que en ocasiones es de "justificación suficiente", y que en el caso de los pragmatistas, es caracterizada coo una "satisfacción".